
Los Hadza
No cultivan alimentos ni crían ganado, viven sin reglas ni calendarios y llevan unaexistencia de cazadores-recolectores que poco o nada ha cambiado desde hace 10,000 años.
Tampoco contruyen viviendas permanentes; viven justo al sur de la sección del valle donde se han encontrado los fósiles de humanos más antiguos del mundo.
Jared Diamond, escritor y profesor de UCLA, ha calificado la adopción de la agricultura como "el peor error en la historia de la humanidad".
Los hadza no son belicosos y nunca han experimentado una densidad poblacional que amenace con un brote infeccioso.
Disfrutan de una extraordinaria cantidad de tiempo libre. Diversos antropólogos calculan que "trabajan" (es decir, buscan alimento activamente) de cuatro a seis horas al día y, a lo largo de todos esos miles de años, apenas han dejado una ligera impronta en el territorio.
Práctimente no tienen posesiones. sus escasas pertenencias, como una cazuela, un recipiente para agua o un hacha, caben perfectamente en la manta que llevan colgada al hombro.
La autonomía individual es el sello distintivo de los hadza y ningún adulto tiene autoridad sobre otro; ninguno posee más riqueza que los demás (mejor dicho, no tienen ninguna riqueza), y los compromisos sociales son limitados, pues no celebran cumpleaños, ceremonias religiosas ni aniversarios.
La gente duerme cuando le place. Algunos permanecen despiertos casi toda la noche y dormitan de día, en las horas de calor.
No hay ceremonias nupciales. La pareja que duerma junto a una misma hoguera durante algún tiempo puede, a la larga, considerarse casada. La mayoría de hadzas entrevistados, tanto hombres como mujeres, eran monógamos seriales que cambiaban de cónyuge cada pocos años.
Cuando un cazador vuelve con una presa, debe compartirla con todos los miembros de su comunidad; por esta razón los grupos rara vez son de más de 30 personas.
[Los hadza, de naturaleza pacífica, casi siempre han optado por emigrar en vez de luchar. PERO AHORA YA NO TIENEN ADONDE IR]
No hay ceremonia alguna. Los hadza no son dados a los rituales. Parece que en sus vidas no hay lugar para el misticismo, los espíritus o para reflexionar en lo desconocido. No tienen una creencia específica en el más allá: todos los hadzas entrevistados confesaron no tener la menor idea de lo que sucede después de la muerte. Entre ellos no hay sacerdotes, chamanes o médicos brujos. Se les pidió que hablaran de Dios y su respuesta fue que Dios poseía una brillantez cegadora, en extremo poderosa y esencial para toda forma de vida; Dios es el sol.
Fuente: NatGeo - dic2009
Ya ven que se puede vivir sin posesiones y sin religión, una canción para reflexionar.









